En los últimos tiempos asistimos a una verdadera revolución, la Revolución por el Cambio Climático. Greta Thunberg, la adolescente que ha removido conciencias a ambos lados del Atlántico con sus discursos bajo el lema “Juventud por el Clima” han puesto sobre la mesa muchos asuntos que estábamos olvidando para no dejar huella ecologica.

¿Qué es exactamente la Huella Ecológica?

La Huella Ecológica mide la cantidad de terreno y recursos que necesitas para vivir. Las hectáreas de cultivo, la cantidad de agua dulce para producir los alimentos que consumes, los combustibles, la cantidad de bosque necesaria para absorber el CO2 que generas… En definitiva, la huella que dejas en el planeta durante tu día a día.

WWF afirma que consumimos recursos naturales equivalentes a 1.6 planetas, y en 2050 llegaremos a necesitar 2.5 planetas.¿Qué podemos hacer para frenar esto?

Pequeños pasos hacia el cambio.

El modelo de producción y consumo ya no funciona. Los recursos son limitados, y empezamos a ser conscientes de lo que esto significa. Solemos pensar que no tenemos nada que hacer, que son los poderes económicos y políticos quienes pueden hacer algo que de verdad importe. Pero… ¿no has notado que ahora hay muchos más productos ecológicos y de cercanía en los supermercados?

Si los consumidores dejan de demandar un cierto producto porque su envasado es excesivo, pronto dejará su hueco en las estanterías. Tenemos el poder del consumo, que no es poco.

Modificar hábitos de consumo y reducir tu huella personal pueden cambiar el mundo.

¿Qué puedo hacer para que mi esfuerzo cuente?

Cada pequeño cambio cuenta. Si introduces nuevos hábitos en tu rutina puedes ayudar al medio ambiente mientras mejoras tu salud.

  1. Camina, corre, pedalea. Ahorras combustible, reduces tus emisiones de CO2 a cero y además, te mantienes en forma.
  2. No te pases con el termostato. Cada grado que reduzcas en tu calefacción supone un ahorro del 7% en combustible. Imagina que bajas de 23 a 17 grados. Estarías ahorrando un 32%. No está mal.
  3. Dúchate en 5 minutos. 100 litros cada 5 minutos, esa es la cantidad de agua que se va por el desagüe cada vez que te duchas. Cuanto más corta, mucho mejor para el planeta… Y para tu factura.
  4. No tires comida. Compra lo que vayas a consumir, cocina lo que puedas comer. Es una pena desperdiciar comida. No solo por lo que te ha costado, sino por el agua y el CO2 presentes en su fabricación.
  5. Reduce el uso de plástico. Sustituye los platos, vasos y pajitas de plástico por otros de metal. Y escoge productos cuyo envase sea lo más ligero posible. Ahorra el máximo plástico posible al planeta, los océanos te lo agradecerán de corazón.
  6. Controla la electricidad. Utiliza bombillas de bajo consumo, desconecta cargadores cuando no los uses. Puedes instalar unas placas solares para calentar el agua, no son nada caras y el ahorro es considerable. Podemos ayudarte a mejorar la eficiencia eléctrica de tu hogar u oficina. Llámanos y te explicamos lo que necesites.

Los grandes cambios comienzan por pequeños gestos. Quizá pienses que no cambias nada, pero si no modificas tu conducta, seguro que todo sigue igual.

Y tú, ¿Habías oído hablar de la huella energética? ¿Qué haces en tu día a día para reducirla?